El fortalecimiento de la infraestructura de reciclaje y valorización aparece como uno de los principales desafíos para que las nuevas metas de economía circular puedan traducirse en resultados concretos en los territorios.
En el marco del Día Nacional del Medio Ambiente, que se conmemora este 2 de octubre, desde TriCiclos advierten que Chile enfrenta una etapa clave para transformar la manera en que gestiona sus residuos, especialmente tras la presentación de REgenera Chile, la nueva Agenda Nacional de Economía Circular, que establece como meta alcanzar un 40% de reciclaje y duplicar de 3.500 a 7.000 el número de recicladores de base certificados.
Para Daniel Paredes, gerente general de TriCiclos, el desafío es considerable considerando el punto de partida del país. Y es que Chile genera cerca de 8,7 millones de toneladas de residuos municipales al año, mientras que su valorización se mantiene por debajo del 2%.
“La meta es necesaria, pero también nos obliga a preguntarnos qué debemos cambiar para hacerla posible. No basta con pedir a las personas que separen sus residuos; también tenemos que asegurar que existan sistemas capaces de recolectarlos, clasificarlos y valorizarlos efectivamente”, señala Paredes.
El ejecutivo destaca que en los últimos años se han producido avances importantes. Entre 2022 y 2025, los sistemas de gestión asociados a la Ley REP pasaron de uno a 34 y, entre 2023 y 2024, se reportó la valorización de más de 215 mil toneladas de envases y embalajes.
Pero, plantea que el siguiente paso debe estar puesto en fortalecer las capacidades que permiten que los materiales recuperados vuelvan efectivamente a los ciclos productivos.
“Necesitamos más infraestructura para la recolección y clasificación, especialmente fuera de los grandes centros urbanos; fortalecer el trabajo de los recicladores de base y desarrollar mercados capaces de incorporar de manera permanente los materiales recuperados”, explica.
Otro de los desafíos está en los residuos orgánicos, que representan una parte importante de los desechos generados en el país. Chile produce cerca de cuatro millones de toneladas de residuos orgánicos al año y valoriza menos del 1%, por lo que alternativas como el compostaje y otros sistemas de tratamiento aparecen como una oportunidad para reducir la disposición final y recuperar recursos.
Para Paredes, el cambio requerido va más allá de aumentar las tasas de reciclaje. “Tenemos que dejar atrás una gestión basada principalmente en disponer residuos y avanzar hacia un sistema que los prevenga, reutilice y valorice”, sostiene.
En ese sentido, el gerente general de TriCiclos señala que el Día Nacional del Medio Ambiente representa una oportunidad para mirar los próximos desafíos del país y avanzar desde las metas hacia soluciones concretas. “Alcanzar un 40% de reciclaje no dependerá solo de cambiar hábitos. Sino que también será el resultado de construir un sistema en el que reciclar sea accesible y tenga sentido porque los materiales recuperados efectivamente vuelvan a tener valor”, concluye.