
El organismo fue parte del panel de energía del Chile Data Centers Summit 2026, encuentro que reunió a más de 90 empresas para abordar los desafíos y oportunidades asociados al desarrollo de la tecnología en el país.
La necesidad de anticipar el desarrollo de la infraestructura eléctrica para responder al crecimiento de los centros de datos fue uno de los principales temas abordados en el panel “Energía para crecer: cómo habilitar el desarrollo sostenible de los Data Centers”, realizado en el marco del Chile Data Centers Summit 2026.
La instancia reunió a Ignacio Larraín, country manager de Odata y director de Chile Data Centers; Bernardita Espinoza, vicepresidenta del Coordinador Eléctrico Nacional; Alfredo Solar, gerente general de Atlas Renewable Energy; y Mariana Soto, vicepresidenta de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de AES Chile. El panel fue moderado por Stephanie Castro, gerenta de Proyectos Digitales de Desarrollo País.
Durante la conversación, Espinoza dijo que el crecimiento de los grandes consumos asociados a los data centers requiere una planificación anticipada del sistema eléctrico, particularmente en materia de transmisión y conexiones.
“Para poder anticiparse necesitamos señales reales, objetivas, aunque sean incipientes, aunque sean proyectivas. Porque nosotros tenemos que diseñar un sistema óptimo”, explicó la vicepresidenta del Coordinador.
Según detalló, actualmente el organismo tiene identificadas 23 iniciativas de data centers en distintos niveles de desarrollo. De ellas, siete instalaciones se encuentran en operación, con una capacidad conjunta de 356 MW; seis iniciativas, equivalentes a 260 MW, están en proceso de conexión; siete proyectos, por 1.625 MW, se encuentran en procesos de acceso abierto; y otras tres iniciativas, que suman 280 MW, corresponden a obras urgentes.
De acuerdo con estas cifras, la demanda asociada a estos proyectos podría alcanzar cerca de 2.500 MW hacia 2030, frente a los aproximadamente 330 MW de capacidad actualmente en operación.
Espinoza destacó que, para planificar adecuadamente la expansión del sistema, es necesario contar con información respecto de la ubicación de los proyectos, sus requerimientos de potencia y sus proyecciones de crecimiento, considerando que los centros de datos pueden comenzar con consumos inferiores a su capacidad final.
“Necesitamos saber dónde se van a ubicar, cuánto van a consumir y cuál va a ser su aumento. Muchos se conectan y dicen ‘yo voy a consumir 300 MW’, pero no parten con 300, parten con 10. Entonces, ¿cuál es su proyección de demanda?”, planteó.
La representante del Coordinador agregó que estos antecedentes permiten elaborar los planes de expansión de la transmisión, además de simular el comportamiento futuro del sistema y determinar los servicios complementarios necesarios para mantener su estabilidad.
Tiempos de conexión
Otro de los puntos abordados durante el panel fue la diferencia entre los plazos de construcción de los data centers y los tiempos requeridos para desarrollar proyectos de generación, transmisión y conexión.
Ignacio Larraín resaltó que la demanda energética de los centros de datos conectados ha venido creciendo entre 20% y 30% anual, a medida que se incorporan nuevas instalaciones y fases de operación. También dijo que la densidad eléctrica por rack ha aumentado significativamente en los últimos años, pasando desde niveles de alrededor de 3 kW antes de la pandemia a requerimientos que actualmente pueden alcanzar entre 100 y 200 kW por rack en determinadas aplicaciones.
Frente a este escenario, sostuvo que uno de los principales desafíos es conseguir un punto de conexión que cuente con los permisos y equipamiento necesarios dentro de los plazos requeridos por los proyectos.
“Los data centers hoy en día se pueden construir más rápido que la conexión”, afirmó Larraín, agregando que, dependiendo del proyecto, pueden transcurrir entre tres y cinco años antes de que entre en operación el primer circuito.
El ejecutivo también mencionó como factor relevante los plazos asociados a la disponibilidad de transformadores, que pueden extenderse por entre un año y medio y dos años.
Desde la perspectiva de los desarrolladores de energía, Alfredo Solar planteó que una alternativa para enfrentar esta diferencia de plazos es avanzar anticipadamente en el desarrollo de proyectos de generación y sus procesos de permisos e interconexión.
El gerente general de Atlas destacó que Chile cuenta con condiciones para atraer inversiones vinculadas a infraestructura digital y sostuvo que el desarrollo temprano de proyectos energéticos puede permitir disponer de un conjunto de alternativas con distintos grados de avance cuando los centros de datos requieran contratar suministro.
Solar también resaltó las diferencias de costos de suministro energético entre distintas zonas del país. Según dijo, los precios de la energía pueden presentar una diferencia de alrededor de US$10 por MWh entre suministros en el norte y en Santiago, debido, entre otros factores, a la disponibilidad de recursos solares.
Anticipación y coordinación
Mariana Soto, de AES Chile, coincidió en que la anticipación y la coordinación entre los distintos actores será necesaria para abordar el crecimiento de la demanda.
La ejecutiva dijo que existen avances en materia de agilización de permisos, aunque planteó que todavía persisten desafíos asociados a los permisos sectoriales posteriores a la Resolución de Calificación Ambiental (RCA).
En este contexto, Soto sostuvo que la estrategia de la compañía ha sido desarrollar anticipadamente capacidad de generación y almacenamiento para contar con energía disponible frente a nuevos requerimientos de demanda.
La ejecutiva mencionó que AES Chile cuenta actualmente con 1.880 MW de proyectos de generación renovable y almacenamiento en construcción en el país, además de un portafolio de 4.100 MW con Resolución de Calificación Ambiental favorable.
Asimismo, Bernardita Espinoza reiteró que el crecimiento de los centros de datos representa un nuevo escenario para la planificación del sistema eléctrico, especialmente considerando el aumento de la demanda asociado a la inteligencia artificial.
“Es la era de la demanda”, afirmó, planteando que la incorporación de grandes consumos deberá abordarse mediante planificación, infraestructura y coordinación entre el sector público y privado.
En esa línea, sostuvo que el sistema eléctrico no sólo deberá disponer de capacidad suficiente para conectar nuevos centros de datos, sino también garantizar condiciones de seguridad, estabilidad y eficiencia económica para responder a sus requerimientos.