Desaladora de Coquimbo se aletarga: MOP pide plazo hasta mediados de 2027 para contestar observaciones de tramitación ambiental

  • Fecha:
  • Fuente: El Mercurio

El senador Matías Walker y Copsa lamentan la demora. Enfatizan la urgencia de la infraestructura. La iniciativa es “prioritaria”, contesta OO.PP. En tanto que el inicio de obras sería ahora a partir del segundo semestre del próximo año.

En marzo pasado se conoció que al menos una decena de evaluaciones relacionadas con el impacto “espiritual” del proyecto de desaladora de Coquimbo debería desarrollar el Ministerio de Obras Públicas (MOP), en el marco de la tramitación ambiental de esta concesión de US$ 325 millones. Esta iniciativa, clave para enfrentar la sequía de esa región, fue uno de los planes “estrella” que impulsó el expresidente Gabriel Boric.

En esa fecha, el Servicio de Evaluación Ambiental de esa región le dio a la Dirección General de Concesiones del MOP tiempo hasta fines de agosto de 2026 para responder el Informe Consolidado N° 2 que contiene las observaciones generadas en la revisión de la adenda, varias de ellas que aludían al efecto espiritual de la iniciativa. Pero el ministerio pidió más plazo para contestar.

Solicitó 10 meses adicionales, hasta el 30 de junio de 2027, prórroga que ya visó Erwin Gajardo, director regional del Servicio de Evaluación Ambiental, Región de Coquimbo.

El proyecto inició la tramitación de su estudio de impacto ambiental hace casi dos años, en octubre de 2024. El último cronograma que se conocía de esta iniciativa —adjudicada oficialmente a la empresa Sacyr en marzo pasado–, contemplaba que las obras partirían el cuarto trimestre de 2026, pero esa fecha ya no corre.

Motivos de la demora

En una comunicación al SEA, Lorena Herrera, directora general de Concesiones del MOP, explicó las razones para solicitar que se extienda la suspensión del plazo —que vencía en agosto— del procedimiento de evaluación del estudio ambiental. “La solicitud se fundamenta en la complejidad técnica y magnitud de las observaciones formuladas, que requieren ajustes de ingeniería del proyecto, actualización de estudios ambientales, campañas de terreno, modelaciones, tramitaciones sectoriales e integración de antecedentes técnicos para elaborar una respuesta completa, verificable y consistente”.

Añadió que “entre las principales actividades a realizar destacan la actualización de la línea de base y evaluación arqueológica, incluyendo la ejecución de caracterizaciones subsuperficiales sujetas a autorización del Consejo de Monumentos Nacionales; la revisión y complementación de estudios sobre ecosistemas marinos mediante nuevas campañas de terreno, análisis de toxicidad y actualización de modelaciones; la reevaluación de impactos sobre biota marina, pesca artesanal y otros receptores sensibles; la actualización de los componentes de flora, vegetación y medio humano, incluidos los antecedentes relativos a pueblos indígenas, y la revisión integral de las evaluaciones de ruido, vibraciones y ruido submarino, para lo cual será necesaria una campaña específica autorizada por el SHOA”.

Senador Walker: “Me parece pésima señal”

“Me parece una pésima señal que se haya solicitado esta prórroga por Concesiones del MOP”, sostuvo el senador por la Región de Coquimbo Matías Walker (Demócratas). Afirmó que “la planta debería ser prioridad presidencial, más aún después de los temporales de este año, porque por muchos días La Serena y Coquimbo estuvieron sin agua por la turbiedad de una planta de tratamiento. Con una desaladora, ese problema no habría ocurrido. Somos la única región del norte de Chile sin desaladora”.

Walker solicitó a Concesiones del MOP “revaluar esta situación” y enfatizó que “no puede ser que por temas ‘espirituales’ estemos retrasando. A la vez, estimó que “el problema de fondo es la poca capacidad de profesionales con experiencia en desaladoras dentro de Concesiones, a la cual hay que fortalecer… Esto, con miras al Presupuesto de 2027, lo vamos a plantear”.

Gloria Hutt, presidenta de la Asociación de Concesionarios de Obras de Infraestructura Pública (Copsa) y exministra de Transportes, manifestó que “una postergación de plazo atrasa el inicio de obras, y eso es lamentable si lo vemos junto con otros aplazamientos de proyectos que están afectando la actividad de construcción”.

Al igual que el senador Walker, la presidenta de Copsa destacó la importancia de avanzar con una desaladora en Coquimbo por la necesidad de “contar con certeza de agua y con abastecimiento estable”.

El nuevo cronograma

La ficha del proyecto de desaladora de diciembre de 2025, hasta ayer disponible en el sitio web de Concesiones, señala el inicio de la construcción del proyecto para el cuarto trimestre de 2026. Sacyr, que conversó en marzo con “El Mercurio”, tenía en el horizonte ese plazo y estaba preocupada de que la tramitación ambiental afectara el escenario financiero para esta obra. Ayer no fue posible obtener comentarios de la empresa.

Consultado el MOP por los plazos de la construcción, señaló que “si bien durante etapas previas del proyecto se manejaron estimaciones preliminares que situaban el inicio de las obras durante el cuarto trimestre de 2026, la programación actual considera su inicio durante el segundo semestre de 2027”. Agregó que la tramitación ambiental “avanza en paralelo con el desarrollo de la ingeniería de detalle de la concesión”.

El MOP afirmó que “la planta desaladora continúa siendo una obra prioritaria para fortalecer la seguridad hídrica de la Región de Coquimbo. Las precipitaciones recientes contribuyen favorablemente a la disponibilidad de agua en el corto plazo, pero no modifican la necesidad estructural de contar con nuevas fuentes de abastecimiento para una región que ha enfrentado un prolongado escenario de escasez hídrica”.