
En julio, 20 de las 25 iniciativas de inversión que terminaron su evaluación presentaban tiempos sobre la media, lo que consolidó la tendencia a la baja en los retrasos del sistema.
A cinco meses de su llegada al Gobierno, la administración del Presidente José Antonio Kast ya exhibe algunos cambios de tendencia en las estadísticas sobre “permisología”. En materia de costos asociados al retraso de los proyectos, así como también de productividad en la evaluación, los datos a julio muestran mejoras consolidadas. Proporcionalmente, están en su menor nivel de los últimos 13 meses.
Uno de los ejemplos más claros tiene que ver con la proporción de proyectos en etapa de calificación dentro del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) que presentan retrasos en sus tiempos de tramitación. Entendiendo el “retraso” como un tiempo efectivo que supera la mediana histórica para cada rubro, se puede observar que un 24,3% de las iniciativas en trámite se encuentran en esa situación, de acuerdo a la información recopilada por Sofofa a través de su plataforma Prisma. Corresponde a la proporción más baja desde julio del año pasado, y refuerza la tendencia observada en los últimos tres meses (ver gráfico).
En detalle, de los 367 proyectos en calificación al cierre de julio, 89 de ellos superaron los tiempos previstos. En conjunto, las iniciativas con retraso suman US$ 7.357 millones en inversión potencial, destacando entre las más relevantes el Parque Eólico Cuatro Vientos presentado por Colbún, con una inversión estimada de cerca de US$ 563 millones.
Proyectos prioritarios
Para potenciar la productividad del proceso de evaluación ambiental, el foco de las autoridades ha estado en priorizar obras según la magnitud de la inversión comprometida y el retraso observado hasta la fecha. Así, durante julio, de los 25 proyectos de inversión que concluyeron su calificación ambiental, 20 tenían tiempos de tramitación sobre la media.
El mismo mes, sin embargo, 19 iniciativas en trámite superaron el umbral del “retraso”, y otras 27 comenzaron su evaluación. Para combatir ese atochamiento, el foco ha estado marcadamente en proyectos de gran envergadura: el más relevante en julio fue la Planta Fotovoltaica Las Mellizas, cuya tramitación comenzó en diciembre de 2024, con una inversión estimada de US$ 407 millones.
Un patrón similar se observó en ese mes con otras iniciativas. Se aprobaron las obras auxiliares en Minera Escondida por US$ 1.300 millones, proyecto ingresado a trámite en octubre del año pasado, así como también el sistema para abastecer de agua a la planta concentradora de la División Andina de Codelco, de noviembre de 2024, por US$ 662 millones.
Una métrica reveladora sobre el efecto de priorizar inversiones es el “costo económico” asociado a la “permisología”. El informe de Sofofa lo calcula como todo aquel beneficio económico que se deja de percibir cuando la inversión permanece detenida en el sistema a la espera de su autorización. Ese costo cayó abruptamente desde US$ 2.210 millones hasta US$ 289 millones entre abril y mayo, y se ha mantenido estable hasta los US$ 265 millones de julio.
Lo que marcó la diferencia fue la luz verde a iniciativas como el Puerto Exterior San Antonio o la desaladora Aguas Marítimas de Cramsa, con inversiones de entre US$ 4.300 y US$ 5.600 millones aproximadamente, y más de 1.500 días de tramitación cada uno.
El factor empleo
El foco prioritario en cierto tipo de proyectos también se observa a nivel sectorial. Los rubros más dinámicos en inversión, como energía y minería, presentan proporcionalmente una menor cantidad de iniciativas con retraso. En cambio, el sector inmobiliario lidera las demoras (ver gráfico).
Se trata de una distinción relevante, pues pese a que este último rubro contempla montos de inversión mucho más bajos que las grandes industrias, cuenta con el potencial de entregar unos 3.800 puestos de trabajo en un plazo menor que obras más complejas.
En total, sumando los 89 proyectos que presentaron retrasos al mes de julio, el empleo potencial contempla unos 18.300 puestos de trabajo, entre las etapas de construcción y operación de las obras.