Refrigeradores, paneles solares, hervidores, celulares y muchos otros aparatos eléctricos y electrónicos en desuso poblaron el viernes recién pasado los alrededores del punto limpio instalado en el Parque O’Higgins. Algunos íntegros, otros desarmados y otros ya reciclados, fueron el escenario perfecto para que la ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, anunciara que el jueves se publicó el decreto que fija las metas de valorización de estos productos en el marco de la Ley REP, lo que significa que se aceleran los plazos para aumentar su recolección y reciclaje.
Hace unos días, mi vecina preguntaba en el chat del condominio dónde podía llevar su celular antiguo y un montón de pilas usadas que guardaba hacía tiempo, porque quería darles un segundo uso. Se había enterado que existían lugares que recibían estos productos y los enviaban a empresas que se encargaban de separar las piezas reciclables de las que no. Me di cuenta de que me encontraba en la misma situación, con un hervidor que no calentaba y que no tenía por qué terminar en la bolsa de basura. Navegué por internet buscando Puntos Limpios que funcionaran en un radio cercano, con la infraestructura apta para recibirlos. Apareció en las primeras búsquedas uno emplazado en el Parque O’Higgins, por el ingreso de calle Rondizzoni.
Sabiendo que Chile lidera la generación de “chatarra electrónica” en Latinoamérica -con más de 10 kilos por persona al año- y, por el contrario, con una tasa de reciclaje de apenas un 4,1%, me animé y fui el viernes recién pasado, a eso de las 11.00 horas, en un soleado día, que no parecía otoño. Pensé que era un momento tranquilo del día, quizás me toparía con algunos usuarios del servicio, que llegarían a entregar pilas, aparatos electrónicos o eléctricos, con similar sensación de alivio por deshacerse responsablemente de sus residuos. Sin embargo, mientras me acercaba, visualicé gran cantidad de gente, cámaras de televisión, periodistas, un grupo de personas como esperando algo.
La prensa apostada era la señal de que el Punto Limpio sería el epicentro de una noticia. Representantes de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), acompañados de pendones de su Sistema de Gestión en conformación -llamado TRAEE-, daban a entender que la infraestructura era operada por su organización, en cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor y Fomento al Reciclaje (Ley REP, N°20.920). Al recorrer el espacio, en medio de frondosos árboles y la laguna, advertí que otros importantes actores del ecosistema habían sido convocados, entre ellos la empresa Midas Chile, líder en minería urbana nacional y que suma más de veinte años participando en cada etapa de la gestión de este tipo de residuos. Por un lado, estaban las empresas reguladas por la normativa, que deben cumplir metas anuales de recolección y reciclaje, a partir del año 2028, tal como establece el Decreto Supremo N°22, publicado el jueves pasado por el Ministerio del Medio Ambiente en el Diario Oficial.
Los acompañaban recolectores, gestores de residuos y empresas valorizadoras, cada uno de ellos instalados con sus stands, exhibiendo los más variados ejemplos de artefactos eléctricos y electrónicos, como televisores, refrigeradores -unos muy grandes y otros pequeños-, tablets, notebooks y celulares, desarmados hasta en sus componentes más pequeños. Quienes asistieron en representación de las empresas invitadas se mostraron muy dispuestas a explicar el proceso de separación, clasificación, tratamiento y reciclaje de estos productos prioritarios de la ley REP. Poco a poco las personas reunidas en el Punto Limpio fueron acercándose con la inquietud de saber cuál era el destino de los artefactos depositados en dicho centro de acopio. Por su lado, algunos de los gestores explicaban que ellos recibían los residuos separados y clasificados para ser transformados en un nuevo producto, incluso de igual valor que la materia prima que los originó.
De pronto, los presentes dirigieron la mirada a una misma dirección. Era la ministra del Medio Ambiente (MMA), Francisca Toledo; entonces, concluí que era a ella a quien todos esperaban y como autoridad en la materia los había reunido. A su lado, María José Ureta, jefa de la Oficina de Economía Circular del MMA y de Paz Maluenda, profesional de la misma área del MMA. Las tres fueron saludando a cada empresa y recibiendo información de diversas iniciativas entre privados que durante largos años están dando una nueva vida a la “chatarra electrónica” en Chile.
Incluso, la líder de la cartera por un minuto fue parte de una clase práctica de economía circular: con un taladro destornilló una pieza para desarmar un artefacto eléctrico y, acto seguido, observó la estructura interna que los técnicos revisan durante las primeras etapas del proceso de reciclaje.
Minutos después, la representante de gobierno hizo el ejercicio de depositar una plancha en una de las campanas del Punto Limpio del Parque O’Higgins, que hace tres meses funciona recibiendo aparatos hasta del tamaño de un microondas. Además de este centro de acopio, en la Región Metropolitana opera un segundo punto en La Florida y un tercero en San Bernardo, que son parte del pilotaje del sistema de gestión de la CCS, que evalúa replicar el servicio en regiones en línea con el plan de expansión, explicaba a la prensa Romina Reyes, gerenta de TRAEE.
Otras personas familiarizadas con el reciclaje consultaban por las campañas de recolección domiciliaria y puntos de entrega en los comercios. Algunos, con preocupación, comentaban que no sabían dónde enviar sus refrigeradores y lavadoras en desuso, y se enteraron que existen servicios con cobertura de norte a sur del país.
“Queremos que reciclar sea cada vez más simple, cercano y accesible. Que las personas no tengan que acumular aparatos en sus casas ni ver electrónicos abandonados en barrios, calles o microbasurales”, señaló Francisca Toledo, ministra del Medio Ambiente.
Midas, promotor del cambio cultural
¿Realmente se reciclan estos residuos? era otra de las preguntas que estaba en el aire. La respuesta, concreta y evidente, estuvo en el stand de Midas Chile, que impresionó a los visitantes y a los canales de televisión con la exhibición de sus lingotes de metales reciclados fundidos.
Preguntas como ¿cuánto pesa un lingote? ¿de qué material está hecho? ¿cuánto insumo se requiere? Se repetían entre los más curiosos, incluyendo a la ministra Toledo. En su interacción con la autoridad, Mitzy Lagos, gerenta Economía Circular de Midas Chile, aclaraba sus dudas y ponía el acento en cómo transformar los aparatos eléctricos y electrónicos de manera responsable. “Hay elementos valiosos, pero es nuestra responsabilidad como empresa que el reciclaje sea un beneficio para el medio ambiente”, es decir, que los elementos peligrosos sean tratados de la forma adecuada y que cada material reutilizable no termine en un relleno sanitario, aclaró Lagos.
Muy atenta, la personera de gobierno escuchaba las explicaciones de la ejecutiva de la empresa valorizadora Midas, que exporta sus lingotes de metales no ferrosos como cobre, bronce y aluminio, principalmente, a Asia y Europa, donde que son reincorporados en nuevos productos.
“El gran desafío que viene ahora es involucrar a las personas, comprometernos, como ciudadanos en los distintos roles que vivimos, porque cada decisión, por mínima que sea, respecto a qué compramos, qué hacemos con ese producto cuando termina su vida útil, es lo que va a hacer el cambio de hábito, y es lo que va a generar que la ley pase de la letra a la realidad”, decía Mitzy Lagos.
Ella, de profesión ingeniera ambiental, socializaba con el público que se detenía a escuchar cómo durante 23 años la empresa valorizadora ha facilitado el reciclaje. Mitzy Lagos destacaba el trabajo en los territorios, desde antes que se promulgara la REP, con la logística de reversa, con los furgones que acuden a los domicilios y las campañas de reciclaje. “Todo esto apunta a facilitarle a nuestros compatriotas el reciclaje, a que se sumen a esto, y para eso, esperamos que el ministerio del Medio Ambiente, junto a los Sistemas de Gestión que a partir de ahora se van a conformar para aparatos eléctricos y electrónicos, puedan trabajar en este tejido social”, conversaba con un asombrado periodista.
Le relataba que, como precursores del reciclaje en Chile, siempre están evolucionando a nuevas tecnologías que vuelvan más eficiente y sustentable la gestión de la chatarra electrónica. Tienen una planta en la comuna de Lampa, que opera utilizando energía proveniente de paneles fotovoltaicos, lo que convierte a sus productos en materias primas recicladas con bajo impacto ambiental.
En esta especie de feria del reciclaje, no pasaban inadvertidos dos monumentales camiones estacionados detrás del stand de Midas. Más de una cámara de televisión registró su imponente estampa. Los llamativos vehículos han recorrido hasta los puntos más extremos del país realizando el servicio de retiro de residuos electrónicos y eléctricos en casas y empresas. Mientras un periodista de televisión despachaba sobre las nuevas opciones para reciclar, uno de los choferes de la flota de la valorizadora precisaba que, mensualmente, transportan entre 100 y 200 toneladas de este tipo de artefactos.
Esta semana los camiones de Midas estarán en la Semana del Reciclaje de Valparaíso, como parte activa de la iniciativa la Ruta Circular Conciencia en Todas, que llevan a cabo durante años con Entel, buscando capturar potenciales residuos reciclables que permitan seguir desarrollando
“El gran desafío que viene ahora es involucrar a las personas, comprometernos como ciudadanos, en los distintos roles que vivimos, porque cada decisión, por mínima que sea, respecto a qué compramos, a qué hacemos con ese producto cuando termina su vida útil, es lo que va a hacer el cambio de hábito, y es lo que va a generar que la Ley REP pase de la letra a la realidad”, indicó Mitzy Lagos, gerenta Economía Circular Midas Chile.
El MMA quiere estar cerca de los actores clave
A eso del mediodía, luego de constatar en terreno la labor de las empresas gestoras y valorizadoras, la ministra Francisca Toledo se dirigió a los representantes del ecosistema y a los medios de comunicación para entregar una serie de anuncios. En uno de los primeros, dijo que el Decreto Supremo N°22 “entrega señales claras para que Chile avance decididamente hacia una economía circular, donde los residuos dejan de verse como basura y comienzan a entenderse como recursos que pueden volver a aprovecharse”.
Luego, subrayó: “Queremos que reciclar sea cada vez más simple, cercano y accesible. Que las personas no tengan que acumular aparatos en sus casas ni ver electrónicos abandonados en barrios, calles o microbasurales”.
Complementando la visión de la ministra Toledo, la jefa de la Oficina de Economía Circular dijo a la prensa que lo que viene ahora es estar muy cerca de aquellos actores que serán clave en esta cadena: “Valoramos mucho todo ese conocimiento y por eso queremos mantenernos muy de cerca, porque son estos actores los que nos van a permitir anticiparnos a las cosas que sean relevantes y necesarias para hacer más eficiente y facilitar la gestión y correcta disposición de estos residuos en la cadena de valor”.
Minutos más tarde, la autoridad se dio el tiempo de tomarse fotografías en cada uno de los puestos, en medio de la expectación del público. Cerca de las 13.00 horas, en los últimos minutos del encuentro, la secretaria de Estado se vio satisfecha al constatar cómo se avanza en la madurez del ecosistema; de igual forma, para los asistentes no hubo duda de que el reciclaje de este producto prioritario es una realidad con alto potencial de crecimiento. En la oportunidad, Francisca Toledo llamó a que otros valorizadores se sumen a la REP y así ir configurando un ecosistema robusto.
Es un deseo que pareciera cada vez más cercano, considerando que la REP incorpora la instalación gradual de puntos limpios y puntos verdes en 36 comunas del país, desde Arica hasta Punta Arenas, además de campañas de recolección domiciliaria que deberán realizarse al menos dos veces al año, y puntos de recepción en comercios de más de 400 metros cuadrados que vendan este tipo de productos.
“Todo esto apunta a facilitarle a nuestros compatriotas el reciclaje, a que se sumen a esto, y para eso, esperamos que el ministerio del Medio Ambiente, junto a los sistemas de gestión que se van a conformar, puedan trabajar en este tejido social”, aseguró Mitzy Lagos, gerenta Economía Circular Midas Chile.