A más de 1,5 °C de calentamiento, el planeta se arriesga a cruzar puntos de no retorno, como el colapso de las capas de hielo, el deshielo del permafrost y la alteración de corrientes oceánicas vitales. Asimismo, se intensificarían las sequías prolongadas, las lluvias torrenciales y las olas de calor, afectando severamente la seguridad alimentaria y la disponibilidad de agua, y generando una pérdida catastrófica de especies animales y vegetales tanto terrestres como marinas.
La revista Earth System Science Data publicó esta semana el estudio «Indicadores del Cambio Climático Global» (IGCC), el cual confirmó que el calentamiento del planeta Tierra alcanzó los 1,37 grados celsius en 2025, y proyectó que el índice superaría los 1,5 °C para el año 2030.
La noticia fue publicada por la Agencia EFE, la que consignó que el informe fue realizado por más de 70 científicos pertenecientes a 56 instituciones de 17 países.
Recordemos que el índice de aumento del calentamiento global en 1,5 °C, respecto de los niveles preindustriales, es el «límite vital» o «umbral crítico» establecido en el Acuerdo de París, pues en caso de superarse, desataría consecuencias catastróficas e irreversibles para el planeta.
Así, entre algunas de sus conclusiones, el estudio IGCC revela que el desequilibrio energético de la Tierra -indicador que mide la velocidad con la que el calor se acumula en el sistema climático- aumentó más del doble en las últimas décadas.
la Universidad de Leeds y autor principal del informe, Piers Forster, calificó como «clave» este último el indicador, «ya que proporciona una métrica crucial del ritmo del cambio climático».
«Sin la influencia humana, debería ser cercano a cero, pero ha ido aumentando desde la década de 1970; ahora se encuentra en un nivel récord debido a que se duplicó en las últimas décadas», indicó el científico.
El informe ratificó además que las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI) están actualmente en un nuevo máximo histórico, con 56.800 millones de toneladas (gigatoneladas [Gt]) de emisiones de dióxido de carbono equivalente (CO2e) en 2024, las cuales se deben, principalmente, a la quema de combustibles fósiles.
El estudio incluyó también un nuevo indicador, referido a la cantidad de días con olas de calor marinas, señalando que éstas se han «más que triplicado» a nivel mundial entre 1991 y 2025, siempre en concordancia con el calentamiento continuado de la superficie del océano. Solo en 2025 se registraron 65 días de olas de calor marinas, puntualiza el análisis científico.