Ejecutivos de proyectos de hidrógeno verde ven poca claridad respecto de cuándo se materializará la demanda

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  • Fuente: El Mercurio

En Chile será clave el consumo que pueda provenir desde la minería para reemplazar el diésel aun cuando depende de las metas de descarbonización que fijen en la ONU y en la Unión Europea.

Pese a que el mayor proyecto que ha transitado por el sistema de evaluación ambiental obtuvo la semana pasada su permiso ambiental, un hito clave para cualquier inversión, el titular de la iniciativa, HNH Energy, aseguró que aún no iniciarán su construcción. Detrás de esta situación hay un fenómeno que afecta a toda la incipiente industria de hidrógeno verde en Chile: la demanda por el combustible verde no ha avanzado tan rápido como se esperaba.

Los principales ejecutivos de proyectos de hidrógeno verde y sus derivados del país creen que las metas de descarbonización que se establezcan este año podrían ser claves para tener un cronograma más claro sobre cuándo se podría materializar esta demanda.

¿Cuándo podría el mundo demandar hidrógeno verde?

“Inicialmente la demanda importante la estamos visualizando en Europa”, dice Víctor Turpaud, CEO de HIF Latam. “Falta todavía mayor claridad en las regulaciones que permitan que ese comprador del producto tenga claridad de las reglas del juego hacia el futuro”, comenta a “El Mercurio”, tras participar en el panel inaugural del congreso de hidrógeno verde Hyvolution.

Sin embargo, este año podría ser clave. “Creemos que este año va a ser clave, porque, por ejemplo, esperamos que la Organización Marítima Internacional (de la ONU) defina las cuotas, a partir de 2030, de reducción de emisiones. Eso sería un fuerte impulso a la demanda”. También serán claves las definiciones de países europeos en torno a metas de sustentabilidad, a través de la Directiva de Energías Renovables de la Unión Europea.

“De aquí a fin de año esperamos tener un poco más de claridad de cómo se podría dar la evolución de esa demanda y ahí poder tener más claro también cuándo podríamos iniciar los proyectos”, dice Turpaud.

“Si la industria del transporte marítimo en el mundo decide tomar la decisión de ir a cero emisiones en 2050, el mercado de amoníaco se va a disparar. En octubre del año pasado, cuando se iba a firmar este acuerdo, de hecho, el mercado y todos los desarrolladores de proyectos partieron con mucho entusiasmo, se postergó esto, bajó un poco el entusiasmo”, comenta Exequiel González, gerente general de Consorcio Austral a “El Mercurio”.

Consorcio Austral está dedicado al desarrollo de un proyecto de hidrógeno verde, y su modelo contempla la entrada de un inversionista. “Ese inversionista se va a ver entusiasmado de participar en nuestro proyecto en la medida en que nosotros le demos cierta certeza”, indica. La principal, asegura, es que exista la demanda.

Menor escala, usos directos

La industria se ha ido concentrando en algunos primeros usos cuya implementación depende menos de grandes compradores internacionales. “Uno comienza a identificar ciertos elementos comunes (en los primeros proyectos): son usos en los cuales hay menor o casi ningún riesgo tecnológico, por lo tanto, de allí surge el uso del amoníaco, el metanol, como primeros usos. Los proyectos que efectivamente están avanzando, que responden a estos usos, responden a ciertas escalas que también puedan mejor responder a estos primeros usos y primeras oportunidades”, indica Gonzalo Moya, gerente general de MAE en Hyvolution.

Para los proyectos de demanda local, el rol que pueda cumplir la minería es clave. “La minería consume 200 terajoules de energía en total, de los cuales la mitad son combustibles y de esa mitad el 92% es diésel (…) Dado su tamaño, cobre a precios increíbles, yo creo que (la minería) tiene un rol fundamental para poder hacer despegar la industria local del hidrógeno y sus derivados. Porque es capaz de sostener —y uno desarrolla los proyectos también desde una lógica de competitividad— contratos de mediano plazo que permitan finalmente mantener decisiones de inversión”, señala Gonzalo Blumel, gerente general de H2 Green Mining, empresa que está desarrollando el proyecto Susterra. Esta iniciativa fue la primera de hidrógeno verde, a nivel industrial en obtener un permiso ambiental.

El rol de la invariabilidad tributaria

Para los grandes proyectos de hidrógeno verde, la invariabilidad tributaria que contiene la Ley de Reconstrucción es un incentivo que podría ayudar a tomar las decisiones de inversión, pero que no mueve la aguja por sí solo. En primer lugar, porque tener la demanda asegurada es lo fundamental, y, en segundo término, debido a que la Región de Magallanes ya tiene regímenes tributarios más favorables.

“La demanda es hoy día el gran gatillante de todos estos proyectos. Para poder financiarse tienen que tener la demanda comprometida y a largo plazo. La invariabilidad tributaria colabora, contribuye”, dice Turpaud.

“La invariabilidad tributaria pudiera ser un elemento de decisión (para invertir). No estoy tan seguro. Además, Magallanes también tiene leyes de excepción tributaria que igualmente pueden favorecer de alguna manera”, dice González.

El rol de Estado no es subsidiarlo

La Ministra de Energía, Ximena Rincón, aseguró que el rol del Estado para impulsar la industria del hidrógeno verde no pasa por subsidiar la producción del combustible. “Entre los años 2018 y 2025, Corfo cofinanció más de US$130 millones en esta industria. US$ 34 fueron directamente a habilitar la demanda local. Ahí es donde el peso público rinde. No financiando la molécula sino asegurando que tenga comprador”, dijo.