Opinión: “La descarbonización ya está en marcha: la seguridad ambiental como clave de competitividad” por Elier González, CEO de Veolia para Chile y Perú

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  • Fuente: País Circular

«Ningún actor puede resolver estos desafíos de manera aislada; la colaboración público-privada es determinante. La ventana de oportunidad se estrecha y el enfoque debe estar en desplegar infraestructura, tecnología y soluciones sostenibles que refuercen la resiliencia de nuestro entorno y garanticen la seguridad ambiental del mañana».

Durante años, la discusión climática estuvo enfocada en grandes metas globales y acuerdos de largo plazo. Sin embargo, el mercado hoy exige dar un paso definitivo hacia la acción: garantizar la seguridad ambiental. Ocurre que, en un contexto de volatilidad e incertidumbre, la sostenibilidad ya no es una meta abstracta, sino una palanca estratégica de competitividad, gestión de riesgos y continuidad operativa para las industrias y ciudades.

Garantizar la seguridad ambiental implica proteger los recursos críticos -como el agua y la energía- frente a la creciente escasez y presión operativa. Aunque los diagnósticos globales advierten que las trayectorias de reducción de emisiones aún son insuficientes para limitar el calentamiento global a 1,5 °C y que podríamos encaminarnos a un aumento superior a los 2,5 °C, la respuesta no puede ser la inactividad. La verdadera resiliencia se genera luego de implementar soluciones operativas eficaces en el territorio y no solo como respuesta a un próximo gran acuerdo internacional.

Ahora bien, es importante destacar que esa transformación ya está ocurriendo en las operaciones diarias. La descarbonización se demuestra en cómo gestionamos la energía, los residuos y el agua en sectores de alta exigencia, desde industrias tradicionales hasta infraestructuras críticas en expansión, como los centros de datos, por ejemplo, donde la optimización de recursos es vital para asegurar la continuidad del negocio y reducir el impacto ambiental simultáneamente.

En Veolia asumimos el reto a través de GreenUp 2027, nuestro plan estratégico que sitúa la descarbonización, la descontaminación y la regeneración de recursos en el centro de nuestra actividad donde operamos, que es en los cinco continentes. Su propósito es acelerar soluciones tecnológicas y operativas que respondan a la urgencia de la seguridad ambiental sin comprometer la competitividad técnica y económica de nuestros clientes.

A la fecha, nuestro segundo Reporte de Sostenibilidad para América Latina hoy demuestra que este enfoque entrega resultados concretos. Durante 2025, las soluciones desarrolladas por Veolia permitieron evitar la emisión de más de 1,54 millones de toneladas de C02 equivalente en las operaciones de nuestros clientes. Al mismo tiempo, redujimos en 26,1% nuestras emisiones propias de alcance 1 y 2 respecto de 2021.

Pero resguardar la seguridad ambiental requiere una mirada integral. En el mismo período, tratamos 990 millones de metros cúbicos de aguas residuales y contribuimos a preservar 148 millones de metros cúbicos de agua dulce. Asimismo, recuperamos cerca de 124 mil toneladas de materiales para reincorporarlos a nuevos procesos productivos. Esto evidencia que la transición no es una promesa futura: ya disponemos de la tecnología y la capacidad para proteger el entorno y hacer más eficientes los procesos productivos.

Ningún actor puede resolver estos desafíos de manera aislada; la colaboración público-privada es determinante. La ventana de oportunidad se estrecha y el enfoque debe estar en desplegar infraestructura, tecnología y soluciones sostenibles que refuercen la resiliencia de nuestro entorno y garanticen la seguridad ambiental del mañana.