Advierten que el Gobierno aprobó norma que exime a data centers de pasar por evaluación ambiental

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  • Fuente: El Ciudadano

La modificación al Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) establece que hasta 1 millón de litros de diésel se podrán acopiar en Chile sin evaluación ambiental, lo que constituye un cheque en blanco para los data centers que buscan instalarse en el país y que acopian grandes cantidades de combustible para garantizar el respaldo de sus equipos ante cortes de luz.

Recientemente, el Gobierno aprobó un cambio reglamentario que en la práctica exime a los nuevos data centers que se instalen en Chile de pasar por ningún tipo de evaluación de impacto ambiental.

Según develó el medio La Bot, la modificación al Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) que habría sido aprobada de forma silenciosa por el Consejo de Ministros a principios de junio.

Pero gracias a un cambio que cocina el gobierno, el umbral de 80 mil litros que se exigen hoy para ingresar a evaluación ambiental aumentará a un millón de litros, dando un cheque en blanco a estas infraestructuras.

Este cambio permite aumentar la cantidad de sustancias peligrosas que se pueden almacenar en el país sin necesidad de evaluar el impacto ambiental de esta acción.

Hoy día, los data center solo son evaluados ambientalmente por los cientos de miles de litros de combustible que requieren almacenar para sus generadores de emergencia, en caso de cortes de energía eléctrica.

En el caso de sustancias inflamables como combustibles, el máximo que se podían almacenar era 80 mil litros, pero con el cambio de regulación, el máximo se multiplica por 12, aumentando hasta un millón de litros (1.000 toneladas), lo que significa un cheque en blanco al no tener que pasar por un proceso de evaluación.

Esta modificación toma relevancia en el caso de los data centers, instalaciones que contienen numerosos equipos de computación y almacenamiento, junto con sistemas de telecomunicaciones para la gestión y el procesamiento de datos, y que en Chile han generado conflictos ambientales en las comunas donde se instalan, por el uso intensivo de agua y energía que requieren para funcionar.

Hasta ahora, estas instalaciones no están obligadas a someterse a evaluación por esto, pero sí por el hecho de que acopian grandes cantidades de diésel para garantizar el respaldo de sus equipos en caso de cortes de luz.